Morning bell

Parce que moi je rêve, moi je ne le suis pas, parce que moi je rêve, moi je ne le suis pas. Bip bip. Hay tres hombres. Uno de ellos soy yo. Bip bip. Es esta sensación de salir del sueño y salir de la muerte y volver a la consciencia y volver a la vida o viceversa. Nobody wants to be a slave. Hay una transición que atraviesa el cráneo, bip bip, en la que uno padece una consciencia fugaz de las fluctuaciones del pensamiento durante la hora del sueño, como si para ser inteligente hubiera que detener todo el cuerpo y dejar al cerebro trabajando en modo automático, loading, bip bip, sé que hay gente que llora cada día llegado ese momento.

Pero hay tres hombres, uno de ellos soy yo, que ya ha dejado de soñar pero aún se ve desde fuera, otro trabajaba como artista melódico, compuso los acordes midi del tono-politono-sonitono que cada mañana me arranca del sueño -de mi inteligencia marchita, de mi genialidad idiota- y me entrega a esta obsequiosa versión de la realidad, bip bip, ese jodido resorte en la mesilla de noche, esa música infernal en la que alguien puso toda su inspiración para que yo baje a Greenwich St. dentro de dos horas y sienta una patada en la nuca al escucharla configurada como tono para llamadas en el celular del tercer hombre. La belleza las piezas es relativa, en el fondo todas pueden ser horrendas y quizás en el fondo todas lo sean y terminen con alguien apretando un botón para silenciar el sonido de un despertador o con alguien apretando un botón para hablar a gritos por teléfono como si no tuviera teléfono. Bip. Reflejo condicionado.

Entonces pienso qué buena es la batería de Morning Bell y qué traumática termina la canción, como si mil sonidos escondieran el ritmo del sueño que es el ritmo del pensamiento, morning bell, release me, walking, walking, y todo parece haber sido un espejismo sonoro porque aún no es de día y la oscuridad es un lugar demasiado triste para ser real. Quizás si hubiera un poco de penumbra…

Después suena el despertador de ella a un volumen apenas audible, una emisora de radio bien sintonizada en la que ya han sonado las señales horarias, no bip, y comienza una canción, Just listen to the music of the traffic in the city, linger on the sidewalk where the neon signs are pretty, y noto cómo ella se remueve ente las sábanas y las mantas y aún está dormida y prontó olerá toda la casa a café recién hecho y a champú recién masajeado en las sienes y tal vez ella cante. Paso otra página del calendario con el eco de la canción o con la voz de ella tarareándola desde la cocina.

Quizás estar aquí sea estar vivo, definitivamente, o viceversa, incluso. Aquí y ahora, estar vivo es estar aquí y ahora, en esta calle camino del trabajo, la parada del metro a mi espalda, caminando hacia el sur por Greenwich St, allá las twins refulgiendo por el lado este, quizás esto también sea bello, por qué no, hay quien adora el sonido que me despierta todas las mañanas, me gustaría determe aquí, para qué tanta prisa por entrar en ese edificio, me gusta más desde fuera, desde la calle, pero hay un reloj en aquella esquina que dice que el tiempo apremia, mañana volveré, es un poco tarde, 8:43, 09/11/2001

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3 comentarios

  1. Buen despertar.

  2. Acabé odiando el bip bip de todos los despertadores,escucho el bip bip y me pongo nerviosa. Mejor despertarse con música :D

  3. Para mi el bip del despertador siempre ha sido un ruido que quería expulsar de mi mente , por eso me pongo un tono de móvil que me guste ,y me despierto de mejor humor.Saludos Gott

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